Header

Camino a Sudáfrica

Clasificatorias 2010

Torneo de Clausura

Fórmula 1
 
 
 

Nicolás Arancibia

¿Quién no ha celebrado alguna vez más un buen tackle que un try? De esos que paramos en seco al jugador como si un auto chocara contra un árbol. Y mejor todavía: hacerlo retroceder después un par de metros, dejando al equipo en total ventaja sobre la pelota, y muchas veces logrando un turn over, recuperando el balón para tu propio equipo. Cuando esto sucede, la motivación crece y la pasión se enriquece. Veamos a los "Pumas", tremendamente sólidos en defensa (recién ayer pudieron marcarles tries en el Mundial). Todo gran equipo se arma de una gran defensa. Hace poco leí un libro del gran Michael Jordan en el cual señala algo muy importante. "El día que decidí ser el mejor de todos, supe que tenía que empezar a defender, ser mejor en defensa que en ataque... Tenía que marcar la diferencia con el resto. Yo ya era el mejor en ataque, pero había otros que eran los mejores defensores, entonces debía ser el mejor en ambas facetas".

En el rugby, a diferencia de otros deportes, todos defienden y todos atacan. Hay algunos mejores para una faceta y otros para la otra, pero cuando un buen jugador con la pelota en las manos se transforma en un gran defensor, aparecen las estrellas. Pasa a ser una combinación letal. Hernández, Wilkinson y Gregan (el que prácticamente nunca falló un tackle ante el gigante Lomu) son alguno de estos casos.

El tackle consta de tres partes: la primera es la técnica y es importante que se aprenda bien y desde chico. La segunda, el timming, que da la oportunidad de pegar esos grandes topetazos en el momento preciso y con el cuerpo en perfecta postura. Y por ultimo, la actitud: la garra, la pasión, la entrega. Es el condimento que no puede faltar, es lo que algunos llevan adentro y con lo que marcan la diferencia con otros. Son esas ganas incontrolables de partir en dos lo que está al frente, sin pensar en que algo me puede suceder, sino en lo que le puede suceder al rival. Las dos sorpresas de los cuartos de final del Mundial se produjeron por este aspecto del juego. Argentina -aunque no es tan sorpresa que se encuentre entre los ocho mejores- mostró una defensa muy firme y una presión extrema que volvió locos a los irlandeses y franceses. Ahora tratarán de hacer lo propio con Escocia. El otro es Fiji. Y sí es una sorpresa. Dejó fuera a Gales (una de las potencias) a base de un gran ataque. Pero lo que marcó la diferencia fueron los ponchazos que puso en defensa: muchos tackles a destiempo o en el límite que dejaron a más de un galés preocupado, mirando de reojo al defensor, despreocupándose de la ovalada y uno que otro en el suelo tratando de recuperar el aliento después de pasar la pelota y recibir un hombrazo en las costillas. Así que vayan preparándose los sudafricanos para los cuartos de final, aunque los "Springboks" sí tienen una carrocería apta para los choques.

Posteado por El Mercurio a las 08:28 AM | Comentarios (15)

 
COMENTARIOS
ENVÍE UN COMENTARIO
 
Si usted esta registrado, ingrese su nombre de usuario y contraseña.
Email:
Contraseña:
Si olvidó su contraseña haga click aquí

 

 

        Noviembre 2007        
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30  


CATEGORÍAS

Ajedrez

Aldo Schiappacasse

Andinismo

Antonio Martínez

Básquetbol

Clasificatorias 2010

Edgardo Marín

Fútbol

Felipe Bianchi

Golf

Hinchapelota

Igor Ochoa

Juan Cristóbal Guarello

Mauricio Purto

Motores

Rugby

Sergio Gilbert

Soledad Bacarreza

ANTERIORES

Hincha VIP (21)

Y bue... (20)

Por Julito (15)

Nuevos Blogs de El Mercurio (3)

Lujoso (29)

¡Anulen ese juicio! (14)

Asegurar el futuro... (52)

Bombazos (0)

Qué quiere que le diga... (82)

Vuelve el Tour de las Américas (0)

En los tacos (8)

Sudáfrica, dos de dos (12)

Interlagos: un final increíble (19)

Llueve sopa (23)

Con altura (3)

Suena terrible (1)

¿Qué es RSS?