Header

Camino a Sudáfrica

Clasificatorias 2010

Torneo de Clausura

Fórmula 1
 
 
 

Felipe Bianchi Leiton

La selección Sub 20 salió tercera en el mundo tras una actuación mayúscula, notable, fenomenal... dentro de la cancha. Afuera, no se portaron muy bien. Al igual que sus colegas de la adulta -que nos llenaron de vergüenza en Puerto Ordaz- algunos de los chicos maravilla se cansaron de hacer tonteras en Canadá.

No se puede defender, por ende, a justos y pecadores. Ya es hora de que aflore la verdad. De que los cobardes que han manchado al resto de la delegación reconozcan su responsabilidad. De que se acabe el maldito pacto de silencio.

La noche que el equipo de Sulantay pasó a las semifinales y la noche de la trifulca con la policía de Toronto, miembros del plantel Sub 20 se portaron pésimo. ¿Le pegaron a una mujer policía? Sí, y cualquier persona más menos cuerda sabe que eso no se hace. Y que, el que la hace, la paga. ¿Le pegaron a un árbitro? Sí. ¿Rompieron el bus? Lo rompieron. Y mucho antes de que la policía lanzara gas al interior para tomarlos presos. Y por eso se lo están cobrando. ¿Se curaron en el hotel? Se curaron. Al menos tres. ¿Trataron de pegarle a los propios dirigentes chilenos? Trataron.

Está todo comprobado. Hace rato. ¿No me cree? No me crea, pero se lo estoy diciendo hace dos meses. Y después de contrastar los hechos con varias fuentes. Soy periodista, no soy hincha. Reporteo, no defiendo jugadores, ni selecciones, ni países, ni verdades convenientes. No me interesa ni me corresponde tapar a nadie ni proteger el futuro de nadie. Me interesa informar. Punto. Y lo que pasó en Puerto Ordaz y en Toronto ya está bastante claro. Fue lindo a ratos y a ratos fue una vergüenza. Eso lo resume todo.

Piense un poco. ¿No le parece raro que los dirigentes no estén ni un poquito preocupados de que el caso Puerto Ordaz llegue a los tribunales? No ha llegado ni llegará porque no le conviene a los protagonistas. Porque está archicomprobado el mal comportamiento, la mala educación y las mentiras que originaron los castigos. Sólo no han existido más especificaciones para -equivocadamente- proteger a las familias y a los jugadores ante sus empleadores extranjeros.

Con la selección Sub 20 pasa algo parecido. ¿A usted le parece normal que la ANFP todavía esté esperando un informe de la FIFA para decidir qué hacer? ¿Le parece normal que Sulantay, después de salir tercero del mundo, haya sido despedido? ¿Le parece normal que les retengan los premios a los jugadores? ¿Le parece normal el castigo económico contra Medel? ¿Le parece normal que no haya habido presentación judicial en Toronto?

Las señales son muy claras. Con la complicidad de una opinión pública chauvinista y apasionada, con la complicidad de una dirigencia que no ha querido contar la verdad aunque la conoce hace rato, y con la complicidad de buena parte de la prensa deportiva que dejó de reportear desde el primer día para transformarse en hinchas de tablón, el elástico de la mentira se ha extendido demasiado tiempo ya.

Es hora de que se corte.

Posteado por El Mercurio a las 08:42 AM | Comentarios (184)

 
COMENTARIOS
ENVÍE UN COMENTARIO
 
Si usted esta registrado, ingrese su nombre de usuario y contraseña.
Email:
Contraseña:
Si olvidó su contraseña haga click aquí

 

 

        Noviembre 2007        
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30  


CATEGORÍAS

Ajedrez

Aldo Schiappacasse

Andinismo

Antonio Martínez

Básquetbol

Clasificatorias 2010

Edgardo Marín

Fútbol

Felipe Bianchi

Golf

Hinchapelota

Igor Ochoa

Juan Cristóbal Guarello

Mauricio Purto

Motores

Rugby

Sergio Gilbert

Soledad Bacarreza

ANTERIORES

Hincha VIP (21)

Y bue... (20)

Por Julito (15)

Nuevos Blogs de El Mercurio (3)

Lujoso (29)

¡Anulen ese juicio! (14)

Asegurar el futuro... (52)

Bombazos (0)

Qué quiere que le diga... (82)

Vuelve el Tour de las Américas (0)

En los tacos (8)

Sudáfrica, dos de dos (12)

Interlagos: un final increíble (19)

Llueve sopa (23)

Con altura (3)

Suena terrible (1)

¿Qué es RSS?